sábado, 13 de noviembre de 2010

Apesta tu vicio


Ag, como detesto el olor del cigarro, no tolero que se me impregne ese repugnante olor en la ropa. Tener que respirarlo me pone mal y no porque sea asmática porque no lo soy, sino porque si de algo tengo que morir no será debido a que mis pulmones estén llenos de nicotina. Obviamente no fumo y créanlo o no nunca lo he hecho, ni me ha llamado la atención, aunque sí muchas veces me he preguntado: ¿que se sentirá? y ¿por qué mucha gente lo hace?
A mi primera pregunta creo y estoy segura que nunca podré responderme, respecto a la segunda, jamás me han sabido dar un respuesta clara, me han dicho que se siente fresco y que hay sabores ricos como a 
mentolado, cosa que no entiendo, ya que en ese caso simplemente porque no mastican un chicle o un caramelo, que es más económico y menos perjudicial para la salud.
A veces creo que solo es una “monada”, parte de hacerse el “bacán”, pero al mismo tiempo lo descarto, ya que tengo amigos que no son así, pero sé que ni ellos mismo saben por qué lo hacen y también sé que absolutamente nadie podría tener una respuesta inteligente a mi interrogante. Todos sabemos las consecuencias del acto de fumar; y los fumadores activos están más 
familiarizados, puesto que lo pueden observar al consumir una cajetilla de cigarro. Este horrible vicio, claro está no posee ningún beneficio, sino un sinnúmero de daños al organismo. Los seres humanos solemos reaccionar o entender algo con más claridad cuando nos afecta directamente, por ejemplo, un familiar fallece como consecuencia de este vicio y es recién allí donde se analiza todo y tal vez se abandona el vicio. 



Vania Cervantes

viernes, 12 de noviembre de 2010

Pero qué chismosos...


¿Cuántos de nosotros hemos pasado de canal en canal un día de semana por la noche y hemos visto un programa basado en la vida privada ajena? ¿Cuántos hemos visto revistas, tanto extranjeras como nacionales, relatando enredos amorosos de personas que realmente no conocemos? Hoy en día el mayor entretenimiento  es el llamado chisme.

Gracias a las vidas alocadas llenas de enredos amorosos de la nobleza antes de la revolución francesa, se crea textualmente el chisme en la literatura de la época. Hoy en día podemos ver esa literatura transformada en revistas o periódicos llenos de artículos basados en la vida de personas de la farándula tanto nacional como internacional. ¿Cómo es posible que personas que vemos, pero no conocemos, nos interesen?

Estudios psicológicos dicen que el chisme es fundamental para el individuo. Este nos hace formar una concepción de la moral, ya que juzgamos a las personas bajo nuestro propio criterio. A su  vez nos ayuda a no ser indiferentes a los demás. Este último es primordial si tomamos en cuenta que formamos parte de una sociedad. 

La pregunta es ¿qué tan lejos puede llegar nuestro deseo de saber lo que ocurre en vidas ajenas? Como consecuencia del Facebook, muchos de nosotros terminamos viendo fotos de personas que ni conocemos. Entras al perfil de uno y terminas en el primo del amigo del vecino de tu mejor amigo.

El chisme hoy en día está tomando medidas muy radicales. Vemos como personas buscan entretenerse viendo lo que ocurre en una vida que no es la suya. Uno forma prejuicio de las personas ajenas solo viendo fotos o leyendo comentarios y muchas veces algunas hasta los agregan en cualquier red social solo porque les pareció simpática o por otras razones. Día a día personas pasan horas de horas haciéndolo, perdiendo mucho tiempo, en la mayoría de los casos, que podrían estar usándolo en otras cosas, como vivir su propia vida.


Alessandra Caso

jueves, 11 de noviembre de 2010

Las universidades en nuestro país


Un tema del que hemos oído en los últimos días es la situación de la educación superior en nuestro país, específicamente, sobre los cambios que se quieren dar de parte del Gobierno actual y que apuntan a una reforma que gradualmente mejore la calidad de la enseñanza y que termine beneficiando a  todos el universo de estudiantes en nuestros país, pero se ha dado con la gran sorpresa  de que existen muchas trabas desde el punto de vista legal. Pero, realmente, ¿Cuál es el problema de fondo en todo este enredo?
Si tu estas por acabar el colegio o has pasado por esa situación y estas cursando estudios universitarios, seguro que te habrás dado cuenta que existen una gran cantidad de universidades con una infinidad de carreras, pero solo tienes en mente unas dos o tres que consideras como prestigiosas (cabe decir que esa era la situación en mi colegio, particular y con una pensión económicamente alta para el promedio). Generalmente los que van a estas universidades, son los que sus padres están en poder de solventarlas, ya que las pensiones en la escala mínima  bordean los  mil soles (el sueldo mínimo en nuestro país es de 600 soles), y no los que tal vez tengan la aptitud necesaria para el reto de seguir una carrera de cinco años y estén dispuestos a poner todo su empeño en ello pero que no tienen los recursos económicos para solventarlo, cuyo  campo objetivo se reduce a universidades nacionales, que aunque tienen un prestigio ganado por historia y logros académicos, son ninguneadas por las grandes empresas. Es en este contexto en el que los últimos años hemos visto nacer universidades a diestra y siniestra, casi como por arte de magia, en el que nuestro mercado de oferta de educación universitaria creció masivamente, apoyado en pensiones bajas y fáciles ingresos. Es aquí donde nace la pregunta, ¿Quién y bajo qué criterio regula esto?
Muchos pensaran que es bueno que haya tantas universidades, porque hay más posibilidades para más alumnos, pero tal vez no han reflexionado, que en el futuro debido a la baja calidad de enseñanza de estas, estemos causando un perjuicio a estos jóvenes que están gastando tiempo  y dinero en ello. Si vemos las universidades de las que provienen los hombres y mujeres que conducen las riendas de nuestro país, nos damos con la realidad de que solo figuran a lo más los mismos 6 o 7 nombres. (Con honrosas excepciones). Pero esa, es nuestra realidad y no hay porque negarla. El concepto de universidad en nuestro país se ha ido banalizando y ha perdido su esencia, de investigar y buscar el conocimiento, que viene desde la Edad Media (es difícil encontrar proyectos importantes de investigación  en estas “nuevas” casas de estudio). Cabe decir, que me baso en estadísticas de la ANR.
Por último, si aun con eso no aceptamos que hemos bajado nuestra calidad universitaria, las estadísticas internacionales nos lo echan en cara, ya que a nivel mundial y regional, las que sacan la cara por Latinoamérica son universidades de México, Brasil y Chile que no se quedan en el conocimiento teórico, sino que van más allá, desarrollando investigaciones  importantes cuyos resultados las solventan y que además brindan facilidades a aquellos jóvenes que tengan potencial pero que tal vez no cuenten con recursos, como becas. (algo que en nuestro país es difícil de encontrar)
Espero no herir susceptibilidades con este articulo en el  solo he querido exponer, lo que  a mi parecer es la realidad educativa en nuestro país, y lo que debemos cambiar. Que se pongan en marcha las reformas esperadas lo más rápido posible y no queden en simples propuestas populistas. No estoy atacando a ninguna universidad en particular.(Debo mencionar, que yo curso estudios de primer año, becado en una universidad de prestigio particular y comenzaré una carrera en paralelo en una universidad nacional de prestigio histórico el próximo año, por lo que conozco ambas realidades y me he enfrentado a estas dudas propias de quien recién se inserta en la vida universitaria en nuestro país).

Hasta la próxima semana, se despide su servidor……
Sebastián Uribe Díaz