martes, 9 de noviembre de 2010

Drogas


En la última elección municipal se puso en el tapete un tema muy polémico, pero a la vez interesante. Se trata de la legalización de las drogas.
Por un lado hay que tener en cuenta que las drogas son dañinas, no importa en que cantidad, para el ser humano. Sin embargo, debido al contexto en el que vivimos actualmente, me aventuro a decir que estoy a favor de su legalización.
Para empezar, siempre he creído y defendido la plena libertad del ser humano. Uno es libre de hacer lo que quiera hacer con su vida, teniendo en cuenta que la libertad implica también asumir las responsabilidades de tu accionar.
Además, analizando un poco la coyuntura actual no encuentro mejor solución para el problema del narcotráfico. Últimamente, ésta lucha, que dicho esa de paso estamos perdiendo, es un tema en la agenda de cualquier país. Se han tomado ciertas medidas que, en realidad, no logran ninguna mejora. Quizás se pregunten ¿cómo ayudara la legalización de las drogas en susodicha lucha? Resulta que es algo similar al caso de la prohibición de la cerveza en EE.UU. Cuando se prohibió la venta de cerveza en Estados Unidos, rápidamente se formaron las mafias que vendían cerveza por contrabando. Una vez que se levantó esta ridícula ley, las mafias de la cerveza terminaron. Entonces, podría afirmar que la legalización de las drogas traería consigo el fin de las mafias del narcotráfico.
Por último, el hacer legal la ventas de estas drogas también generaría beneficios para los consumidores. Esto ocurriría gracias a que laboratorios médicos podrían brindar información a los consumidores sobre que están ingiriendo.
En conclusión, los peruanos deberíamos ser algo más abiertos de mente y enfrentar en verdad el problema del narcotráfico, no queremos que el Perú sea el próximo México.

 Rafael Espinal

lunes, 8 de noviembre de 2010

El APRA sin estrellas


Si Haya de la Torre estuviera vivo, yo creo que no estaría muy feliz. Y es que el Apra que tanto quiso y formó ahora no es lo que sus ojos dejaron de ver.
La designación de Mercedes Araoz como la posible candidata del Apra tiene más de una arista. Para mí, esta designación demuestra que en este partido, el más antiguo de los existentes, no tiene líderes propios más que el señor Alan García. Y es que si el Apra hubiese ido con un candidato propio a las elecciones, habría habido la posibilidad de que desaparezca (para desaparecer tiene que sacar menos de 5% en las elecciones nacionales). Jorge del Castillo o Mauricio Mulder no son líderes, solo son soldados de la causa de Alan, segundos en un partido dominado por Alan. Pero nada más. En cambio, Mercedes Araoz, a la cual le tengo gran aprecio, les garantiza por lo menos tener más de 10% en las elecciones. Eso ya es mucho si vemos las otras opciones dentro del partido.
Yo conozco jóvenes, amigos míos, apristas que son muy capaces y buenos líderes. Yo me pregunto ¿Por qué no les dan las oportunidades a ellos? ¿Por qué siguen siendo los mismos dinosaurios de siempre los únicos habilitados para postular a la presidencia? Yo les aconsejo, desde mi modesta opinión, que releven el liderazgo y que ellos, los dinosaurios, se encarguen de generar líderes  para el futuro, si en verdad quieren hacer algo por el Perú.
Me da un poco de pena la situación del Apra. Se pelean en el sur, en Lima; no tienen líderes que convoquen gente y desaprovechan a sus canteras por la argolla en que se ha convertido el partido que Haya soñó: “El partido del pueblo”


Christian Soto Torres

domingo, 7 de noviembre de 2010

Sin presión-Vania Cervantes


Holi, soy pequeña e hipersensible, mis amigos dicen que poseo un genio maligno del que ni yo entiendo. No me gusta Lima es muy gris, me gustan los lugares cálidos como Ica, donde nací. Escribo para desahogarme, pero me siento desnuda si me leen. Soy muy indecisa y no sé perdonar. No vivo sola, pero vivo con soledad. Extraño mucho a mis mejores amigas y confío en que la distancia no nos separará. Creo en el destino, pero yo tomo mis propias decisiones. Odio llorar, pero me siento libre cuando lo hago. Estudio Letras en la PUCP, pero estuve un ciclo en Ciencias y no me arrepiento.