martes, 14 de diciembre de 2010

No nos vendan la ilusión

Cada cuatro años el mundo se paraliza, pues llega la hora de la Copa Mundial de fútbol. Cada cuatro años también al peruano le venden la ilusión de clasificar a ella. Siempre es lo mismo; sin embargo, siempre, también, creemos en lo que nos dicen los periodistas. A continuación, daré mis razones por las cuales creo que Perú, una vez más, no llegará a la Copa Mundial.
Primero que nada, hay que ser realistas, Markarián no nos llevará al mundial. Es cierto que es un entrenador de carta caval, pero si los jugadores no tienen la técnica ni le ponen el empeño necesario, dudo mucho que se logre el objetivo planteado.
En segundo lugar, hablemos de los jugadores. Salvo unos dos o tres, el resto de jugadores son los mismos que participaron en la eliminatoria pasada en la que quedamos en el último lugar. Entonces, ¿se puede esperar mejorar la performance pasada?
En tercer lugar, todos los países ya tienen una manera única de jugar. Además, en algunos casos los entrenadores están continuando su proceso, es decir, ya trabajan con una base sólida. En el Perú, se cambia de entrenador cada cierto pequeño espacio de tiempo, entonces estamos en desventaja respecto a las otras selecciones.
Por último, hay que tener en cuenta que el nivel alcanzado por selecciones como Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile y Ecuador es completamente superior al nuestro. Estas selecciones han participado al menos en uno de los últimos tres mundiales y trabajan a los jugadores desde las divisiones menores, cosa que no sucede acá en el Perú.
Después de leer lo anterior expuesto, creo que no es justo que los medios nos vendan la ilusión. Lo mejor para mejorar es aceptar el paupérrimo nivel que tenemos, no intentemos maquillar la verdad, señores. El Perú es hoy por hoy el último país, en lo que fútbol respecta, en Sudamérica.

Rafael Espinal

lunes, 13 de diciembre de 2010

Aquí descansa Fuerza Social

En esta semana Fuerza Social, el partido de la electa alcaldesa Susana Villarán, selló la Alianza Fuerza Social con el Movimiento Nueva Izquierda, que de nueva solo tiene el nombre, Tierra y Libertad y la Democracia Cristiana. Además se está desligando del partido de los Fonavistas que es una lista que ni siquiera debería ser partido porque su ideología es tratar de cobrar de todas maneras la plata del Fonavi. Con todo respeto, una vergüenza, a mi parecer.
Fuerza Social había determinado hace un tiempo que quería ir sola y la verdad es que me gustó esa idea. Yo no apoyé a Fuerza Social en las municipales porque me pareció que no estaban preparados para gobernar Lima pero no me caían mal, los veía como un proyecto interesante y necesario para el Perú, un grupo de izquierda democrática que pretendían ser. Me habían empezado a caer en simpatía porque eran coherentes con sus ideas. Si los militantes quieren ir solos luchando por sus ideas, distintas a las ideas de izquierda antigua e intolerante, además de violenta, era necesario ir solos, ir con la frente en alto a las presidenciales aunque los tilden de rojos sin argumentos.
Pero qué pasó. De la nada se alían con movimientos de izquierda con ideas que deben ser desterradas de nuestras cabezas, movimientos que solo se alían con Fuerza Social para poder sobrevivir o peor aún para poder alcanzar un espacio en el congreso y tratar de poner sus ideas al ruedo. Si yo admiraba la coherencia del partido de la chalina verde, ya no lo hago más porque ya no hay coherencia en ellos.
Si ellos sueñan con la nueva izquierda, con la izquierda que ya no cree en la violencia, que ya cree en las libertades de opinión y en la oposición por qué se juntan con grupos que son todo lo que ellos no quieren ser. En Fuerza Social hay gente muy preparada que se debió dar cuenta que esto era un error. Pero al parecer no pasó nada. No se si no se oyeron o si no los dejaron hablar pero la alianza con los Fonavistas y el MNI son cosas que desde las municipales trataron de evitar pero que al final, terminaron aceptando. Por este motivo, debo felicitar, desde mi modesta columna, a Nano Guerra García, santo que no es de mi devoción, por demostrar que él si quiere seguir siendo coherente. Este precandidato, al ver el horror de alianza que selló FS dejó su precandidatura para poder ser un militante más otra vez. Él, como otros dentro de FS, no ven con buenos ojos la alianza con la izquierda que no quieren ser.
No sé si pasarán la valla de los 5 puntos pero si no van a ser coherentes y luchar por sus ideas, desterrando las antiguas que no por ser antiguas son malas, sino que son violentas y rechazadas, no merecen mi apoyo, pequeño pero apoyo al fin. Si antes no veía bien a FS ahora peor. Demostró que no es el cambio que alguna vez quiso ser, que es sumisa ante las antiguas izquierdas de los dinosaurios marxistas y que no es lo suficiente mente hábil para darse cuenta que se quieren aprovechar de ellos, que los quieren exprimir y, cuando ya no existan en ellos las ideas de renovación, que formen parte del bloque de izquierda tan rechazado por la sociedad demócrata. Yo creo que aquí acabó la Fuerza Social, sueño que acabó absorbido por la realidad.

Christian Soto

domingo, 12 de diciembre de 2010

Al fondo hay sitio-37 puntos de rating todos los días

Por estos días es difícil encontrar un programa que obtenga más de 30 puntos de rating en un solo día. Pero Al fondo hay sitio lo ha logrado, todos los días de la semana.
Su éxito, indiscutido, es fruto de su comedia y su mixtura que refleja la realidad limeña y peruana que también reconoce Vargas Llosa con la afirmación de que no tenemos identidad porque la tenemos todas.
Su comedia, con buenos guionistas y excelentes actores, sin dejar de lado de a su director, es de muy fácil digestión para el televidente. Sergio Galliani, Yvonne Frayssinet y Luis Angel Pinasco con Efrain Aguilar son sinónimo de diversión de calidad.
Sin duda, la comedia no es suficiente la comedia para poder mantener a un programa con 37 puntos todos los días, algo más tiene. Creo yo que además de humor, tiene una representación social que la gente reconoce y que les atrae. La convivencia de la clase pobre y la clase rica es un espejo de nuestra sociedad, pero también están representadas las diferencias en costumbres y valores. Los Gonzales, muy alturados en valores, con costumbres andinas y nivel económico bajo, viven en la misma zona que los Maldini, de valores superficiales, nivel económico alto y de costumbres costeñas y europeas. Sin duda es lo que a veces pasa en nuestra Lima. En los conos, donde se encuentran los emprendedores y el motor de Lima, están muchas familias como los Gonzales, y en el centro y distritos como la Molina o San Isidro hay familias similares a los Maldini.
Lo importante es que aprendamos, viéndonos en el espejo de la televisión, a vivir en paz, con tolerancia y buen humor para poder desarrollarnos y empujar todos a Lima por un mismo camino

Christian Soto