sábado, 26 de febrero de 2011

Los hermanos que tú eliges

Los amigos son los hermanos que uno elige tener, los que con el tiempo sin percatarte están allí para todo, los que lloran y ríen contigo; y de pronto ya se convirtieron en parte de tu familia. Lo lógico sería que siempre salgas con ellos, que no pierdan el contacto, pero que pasaría si simplemente los olvidas y ya no sabes nada de ellos.
Hay amigos de una fiesta a la que fuiste, amigos de la academia, del vecindario, del colegio, de la universidad y amigos para toda la vida. He escuchado que algunos dicen los amigos del colegio si son para toda la vida y otros dicen que los de la universidad lo son. Yo personalmente creo que uno mismo es el que decide a quienes quieres o a quienes no que permanezcan para siempre en tu vida.
Nada ni nadie te obliga a seguir viéndolos, a mantener el contacto con ellos, a responderles el saludo, porque si ya no los quisieras simplemente tendrías que olvidarlos y así eso te evitaría ser un grandísimo hipócrita. Si en algún momento existiesen conflictos lo recomendable sería que se hable y arreglar las diferencias, claro si es que aun la amistad es pura y verdadera, de ese modo si vale la pena lucharla, porque una verdadera amistad está por encima de prejuicios, peleas, mentiras y es capaz de lidiar con todo y todos.


Vania Cervantes Cahua.

viernes, 25 de febrero de 2011

Y a mí…. ¿Por qué me tendría que importar el problema de Libia?

Desde hace dos semanas, luego del problema de Egipto, el mundo ha volteado su mirada un poco más allá, a un país también perteneciente al Magreb (países del norte de África): Libia, bajo el poder de un dictador maquiavélico como lo es Muammar al-Gaddafi, enquistado en el poder desde hace 42 años en una de las dictaduras más longevas en la actualidad.
Como sabemos, el mundo árabe está en un proceso de cambios drásticos en su forma de percibir a sus gobernantes, desde los hechos acontecidos en Túnez en que un manifestante, cansado de los abusos del Gobierno, decidió inmolarse públicamente, lo que generó una reacción en cadena en todo su país que concluyo con la destitución del presidente. Este efecto “dominó” se extendió a otros países árabes como Yemen, Bahréin, Jordania, pero sobretodo Egipto, donde el mundo siguió con atención los acontecimientos en esta milenaria nación por dos semanas que terminaron con la victoria de la causa del pueblo egipcio.
A diferencia de estos países, en Libia está ocurriendo lo mismo pero con una agravante: La brutal represión por parte del gobierno. Si bien hubo heridos y muertos en los otros países, el gobierno se vio acorralado por el clamor popular y el ejército se negó a atacar a civiles en muchos de los casos, pero en Libia se está usando la violencia con armas para callar las voces de protesta. El mundo no entiende lo grave que es que los gobernantes ataquen a su propio pueblo que dicen defender por el afán de poder y de controlar a los demás, en lo que podría en una triste y desgraciada guerra civil ¿Es que no entendemos que son nuestros hermanos, por el solo hecho ser humanos y que están siendo víctimas de un abuso injusto y despótico? ¿No sentaremos a esperar viendo como se matan unos a otros, como sucedió en Irak y Afganistán?
Por eso saludo el gesto del gobierno peruano de romper todo tipo de relaciones con este país africano sumido en la opresión de un tirano con gran influencia en los países de Occidente, tan timoratos a la hora de condenar estos hechos barbaros porque priman los intereses económicos (Recordemos que Libia posee el 2 % de las reservas mundiales de petróleo), ya que a pesar de no tener casi vínculos con este país, debemos dar el ejemplo o poner “el granito de arena”  como le dicen, exhortando a la comunidad internacional a sumarse al rechazo total a estos hechos. Y nosotros debemos ver esto, como un ejemplo que nunca debemos seguir. A lo largo de nuestra historia hemos sido víctimas de tiranos que solo han traído desgracias a nuestros países latinoamericanos, por lo que debemos fortalecer nuestras democracias, para que no revivan los fantasmas de  Pinochet, Videla o el propio Fujimori. Tengamos precaución con el gobierno de Chávez por ejemplo, ya que no es coincidencia que esta haya condecorado con los más altos honores a este sátrapa libio de la peor calaña cuyo dinero es su moneda de cambio para ganar adeptos internacionales.
Atte.
Sebastián Uribe Díaz

lunes, 21 de febrero de 2011

Una vista general

Hasta ahora, las encuestas dicen que el puntero de la primera vuelta sería Alejandro Toledo y además que está ganando con 10 o 11 puntos de ventaja. El segundo lugar se lo disputan entre Keiko y Castañeda, los dos candidatos de Alan. Pero se están viendo cosas sospechosas, al menos para mi.
La torpeza de Alan para el ataque a Toledo es sospechosa. La sobonería de Castañeda a Alan es increíblemente sospechosa. Los wikileaks de Toledo y Ollanta son sospechosos. Inclusive, la lista de Keiko es sospechosa. Entonces, en una campaña tan sospechosa, ¿qué se puede tomar como verdadero?
Primero que la política económica no va a cambiar mucho salga quien salga. Además se sabe que la educación no va a ser tomada en serio y que el narcotráfico va a seguir en un segundo plano, afectando muy peligrosamente toda la estabilidad del país. Y para sugerir algo a los candidatos, quiero hacer un pequeño diagnostico del país que pueden recibir en sus manos.
Un país con una educación malísima, que nadie se quiere encargar de y a la que nadie le puede plantear propuestas verdaderas. La educación es primordial, elemental y fundamental; creo que solucionando este, el más grande problema del país, varios problemas se solucionarían, sobre todo la delincuencia. Además, tenemos un país que tiene una bomba de tiempo por dentro: el narcotráfico. Esta bomba puede acabar con nosotros, puede hacer retroceder todo lo que ya hemos logrado y nos puede hacer llegar a extremos como México o Colombia en los 90’s. tenemos un país intolerante a las minorías y a lo nuevo, a lo que no va con la iglesia católica. Intolerante con los gays y con las mujeres. Intolerante con los jóvenes y con lo nuevo, intolerante con las ideas contrarias a ellas. Los candidatos recibirán un país con muchos conflictos sociales, con grupos radicales y con grupos conservadores, con una geografía complicada para gobernar y, seguramente, con un congreso cada vez peor.
Quiero finalizar aconsejando a los candidatos una cosa que salvaría o por lo menos, ayudaría mucho al país; reformen la educación. Refórmenla con infraestructura, con capacitación de los docentes, con cuidado por los niños y con una educación integral, en valores y en principios que le ayuden a ser buen ciudadano a los futuros hombres del país. Una última: ¡CIPRIANI INTOLERANTE!

Christian Soto